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Renace el vino argentino en la mesa diaria: se consume más y de mejor calidad

Renace el vino argentino en la mesa diaria: se consume más y de mejor calidad
Las bodegas están experimentando una mayor demanda, en un contexto en el que los argentinos destinan más presupuesto a alimentos y bebidas
Por Juan Diego Wasilevsky
23.09.2020 19.33hs Vinos & Bodegas

Desde los años ´70, cuando en el país se llegaron a consumir alrededor de 90 litros de vino per cápita, la bebida nacional inició un descenso paulatino, sin freno.

El desplome llevó a que en los últimos años se llegar a perforar la barrera de los 20 litros per cápita, el peor nivel del que se tuviera registro.

La tendencia, claro, no fue exclusiva de la Argentina. En muchos países, especialmente del Viejo Mundo, este indicador fue en retroceso (como fue el caso de Italia o España), como consecuencia de una multiplicidad de factores, comenzando por los hábitos laborales (no más vino al mediodía, por ejemplo) y la irrupción de una batería de alternativas que antes no estaban en la canasta (como las aguas saborizadas).

Párrafo aparte merece el análisis de la cerveza, que de estar muy por debajo del vino, pasó a duplicarlo a nivel consumo per cápita.

A la hora de hacer un recuento de daños, muchas bodegas comenzaron a argumentar que la industria había perdido la sensibilidad para captar al consumidor y que dejó todo el protagonismo en manos de las grandes empresas de cerveza.

Pero, más allá de los factores que llevaron al desplome continuo en el mercado interno, la realidad es que hoy las bodegas están asistiendo a un renacer del vino argentino, que vuelve a verse más seguido en la mesa del mediodía.

Claro que aquí entró en escena un cisne negro, que golpeó a la economía en general y cambió abruptamente la cotidianeidad del mundo, como fue la pandemia de coronavirus.

Pero así como también las bodegas sintieron el impacto negativo (las exportaciones en un comienzo se desaceleraron, a lo que se sumó en el plano interno el cierre de hoteles, restaurantes y bares), la realidad es que ahora están recibiendo un efecto colateral positivo: los argentinos están tomando más vino en su casa.

Ante la imposibilidad de viajar, los pocos incentivos para poner plata en un 0Km o en otros bienes durables e, incluso, por las restricciones cambiarias, las familias están destinando una mayor proporción de su presupuesto en sobrellevar este momento complejo. Y muchos lo hacen premiándose con una buena comida, o con un buen vino. 

Según datos del INV, la demanda de vinos en el mercado interno creció casi 22% en julio respecto del mismo mes del año pasado, alcanzando los 98 millones de litros.

"Un dato importante para el sector es que no se registraban cifras similares para un mes de despachos en los últimos siete años", explica el informe, que agrega que en los primeros siete meses del año la suba acumulada superó el 9%.

La pandemia activó el consumo de vino en los hogares, especialmente en el segmento de alta gama

"El consumo hogareño compensó las ventas de restaurantes e inclusive notamos un incremento en la demanda de vinos premium y en algunas líneas de alta gama", indicó a iProfesional Daniel Cacace, gerente comercial Bodega Trivento, quien igual consideró al canal gastronómico como "fundamental" para la construcción de las marcas.

En paralelo, Lara Correa, responsable de la tienda online de Susana Balbo Wines, coincidió al confirmar que "notamos que hay mayor demanda de vino para consumo en el hogar. Varias personas se adaptaron al aislamiento y medidas de prevención frente al Covid-19 adoptando hábitos de ‘entretenimiento en casa’. En vez de salir a un restaurant o ir a un asado con amigos, las personas recrean esa experiencia en su hogar".

Juan José Riesa, responsable comercial de Mercado Interno, también en Susana Balbo Wines, completó la idea: "Sin dudas existe una mayor demanda de vinos para consumo en el hogar. De a poco se ha ido desvaneciendo esa incertidumbre y las personas hemos aprendido, por llamarlo de algún modo, a convivir puertas adentro. Esto nos ha llevado a consumir, siempre de manera consciente, un poco más, ya sea una copa en el almuerzo o en las noches y fines de semana".

En paralelo, desde Bodegas Bianchi, que en los últimos años lanzó una cruzada para "democratizar" el consumo de vino en la Argentina, también consideraron que la "nueva normalidad" impulsó la demanda de vinos para consumir en casa, lo que terminó compensando la caída en ventas del canal gastronómico.

"En nuestro caso se compensó porque tenemos vinos con importantes participaciones de mercado en los canales que abastecen el consumo en el hogar, como supermercados y autoservicios", señaló Felipe Cordeyro Equiza, gerente comercial de la bodega.

Los vinos premium ganan participación entre las bodegas nacionales

Despega la alta gama

Con menos opciones donde canalizar gastos, los vinos de alta gama son los que más vienen capitalizando el nuevo contexto.

"Los segmentos que más crecen son premium, súper premium y ultra premium. No solo porque el consumidor tiene disponible más presupuesto sino también porque encuentra más momentos para disfrutar de un buen vino", apuntaron desde bodega Trivento, para luego agregar que su ícono, Eolo, y su línea de vinos de terroir Gaudeo, experimentaron una fuerte suba de la demanda.

Desde Susana Balbo Wines, en tanto, aclararon que el grupo de consumidores que no fue afectado económicamente por la pandemia, e incluso mejoró su situación, "mantuvo sus compras en los mismos rangos de precios y hasta se dio gustos con etiquetas de más alto precio, reemplazando las experiencias que encontraba en un restaurante".

En esa dirección, Riesa, de SBW, detalló que "los despachos de nuestras etiquetas de mayor precio en la bodega, como Benmarco Expresivo, Benmarco Brioso y Nosotros (el vino ícono) tuvieron un crecimiento exponencial superando el 100% en relación al mismo periodo del año anterior".

Desde Luigi Bosca, su director, Alberto Arizu, opinó que "se recuperó el consumo 'at home'. Incluso, hemos tenido una mayor demanda en vinos de alto valor. Vemos un consumo más cualitativo en el hogar, como uno de los comportamientos durante la cuarentena".

¿Y qué panorama observan del lado de las vinotecas? Alfredo Sáenz, propietario de EnoGarage, reflejó un escenario similar: "Está aumentando consumo en el hogar. Y el precio promedio es mayor que antes de la pandemia, por un tema de margen del canal de venta a un mismo precio público en la vinoteca te llevas un vino de mayor precio unitario que en el restaurante".

Con más tiempo en casa, los argentinos prefieren abrir vinos de más alta gama

Crecen las ventas online

Un par de meses después de iniciada la cuarentena en la Argentina, el titular de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (Cace), Alberto Calvo, afirmaba que el ecommerce había logrado una expansión en tiempo récord.

"En tres o cuatro semanas avanzó lo que no hubiera podido hacer en un par de años", decía en aquel momento.

Y esta tendencia se profundizó. Y el mundo del vino, por supuesto, no quedó ajeno. Por el contrario, son cada vez más las bodegas que pasaron a tener su propio canal online o que lo relanzaron, tras la pandemia, incluyendo también a proyectos chicos, como Finca La Igriega, que con una producción muy limitada, ya cuenta con su tienda oficial.

Cacace, de Trivento, aseguró que "la venta online en la industria es una tendencia que vino para quedarse y tiene mucho para crecer en Argentina".

"El canal viene creciendo de manera exponencial todos los meses, aunque todavía pesa menos del 10% incluso contemplando marketplace de terceros", aclaró.

En el caso de Bodegas Bianchi, el canal online (que experimentó un salto del 1.000% en el primer semestre) representa por ahora el 3% del volumen comercializado, pero esperan que gane un punto de share este año.

"Vemos un importante potencial de crecimiento, sobre todo para nuestras líneas de vinos exclusivas de venta online y alta gama", apuntó Josefina Artemisi, digital manager.

Desde Susana Balbo Wines, Correa no dudó al afirmar que "este año, el canal online habrá crecido exponencialmente con respecto al año anterior".

"Si las cosas se mantienen medianamente como venimos durante estos últimos meses creo y me animo a decir que las ventas de mercado interno, al menos para Susana Balbo Wines, van a cerrar por encima del volumen alcanzado en 2019", agregó Riesa.

La gerenta de Marketing de la bodega, Ana Lovaglio, igualmente advirtió que "si bien el confinamiento ha acentuado la costumbre de consumir en casa, aún la penetración en la industria del vino de la comercialización online es baja. Ahora, si miramos en profundidad los números de nuestros distribuidores, ellos sí han visto aumentos en las vinotecas que han seguido operando".

Arizu, de Luigi Bosca, planteó una mirada hacia futuro: "Veo un gran potencial en el comercio online de vino y, más allá de lo que está sucediendo ahora, sin dudas es algo que llegó para quedarse. Creo que es mucho más que un canal comercial; es una herramienta que permite conocer mejor al consumidor y que impactará de forma muy positiva en otros canales más tradicionales".

Muchas bodegas lograron compensar la caída del canal restaurantes con el mayor consumo en el hogar

Preocupa la facturación

Más allá de este despegue del consumo en el hogar, hay una fuerte preocupación en la industria y tiene que ver con la caída de la facturación.

Desde Bodegas de Argentina advirtieron que si bien los volúmenes (tanto en el mercado local como en exportación) crecieron, "es más contundente lo que han caído los precios; por ende, la facturación total y el valor agregado también, que es lo que realmente cuenta a la hora de analizar la situación del sector que, sin dudas, no es buena".

"La ecuación entonces para la vitivinicultura en su conjunto, es una caída de facturación y una disminución del margen de contribución de los productos, dado que cayeron los precios promedio y los costos variables aumentaron a la par del aumento de volumen", concluyeron desde Bodegas de Argentina, la cámara vitivinícola de Argentina con más de 250 bodegas socias.