La débil estrategia de Cristina y Alberto: un equipo económico desarticulado y con fecha de vencimiento

La débil estrategia de Cristina y Alberto: un equipo económico desarticulado y con fecha de vencimiento
Existe una gran incertidumbre con respecto al futuro de la economía argentina. En particular, después de las elecciones legislativas del 14 de noviembre
Por Carlos Arbía
22.09.2021 11.00hs Política

Por lo general, los cambios de Gabinete del kirchnerismo y de otros gobiernos siempre se han llevado puesto al ministro de Economía en medio de una crisis. El último caso fue la salida de Nicolás Dujovne en la última etapa del gobierno de Mauricio Macri, cuando fue reemplazado por Hernán Lacunza.

Esto abre una gran incertidumbre con respecto al futuro de la economía argentina. En particular, después de las elecciones legislativas del 14 de noviembre próximo, en caso que el Frente de Todos vuelva a perderlas y podría ser peor si la derrota es más abultada de la de domingo 12 de septiembre pasado.

El más herido de los funcionarios del equipo económico que quedaron en el Gobierno es el ministro de Hacienda Martin Guzmán y, en segundo, lugar el ministro de Desarrollo Productivo Matias Kulfas.

Hay un aspecto que pocos analistas han advertido que es el pase de la vicejefa de Gabinete Cecilia Todesca de la Jefatura de Gabinete a la Secretaría de Relaciones Internacionales de Cancilleria. Todesca funcionaba como coordinadora del equipo económico. Por ahora nadie la ha reemplazado. Era la voz del presidente Alberto Fernández dentro de ese equipo y apoyaba a Guzmán en muchas de sus decisiones.

Lo más complejo en el tema económico es que el principal cuestionamiento de Cristina Kirchner en su carta es su crítica a la política económica del Gobierno y en particular la subejecucion del gasto público que hizo Guzmán hasta ahora. La gran pregunta que debemos hacernos es por qué se queda Guzmán en el Gobierno si es uno de los ministros más criticado por la vicepresidenta, más allá que ella haya dejado explicitado en su carta que no pidió su renuncia.

Varios analistas del mercado financiero consultados por iProfesional consideran que no es una buena señal para modificar las expectativas económicas.

Lo más grave es que el principal cuestionamiento de Cristina Kirrchner en su carta es la política económica del Gobierno y en particular la subejecucion del gasto público. El Presidente sostuvo al ministro de Economía, pero también al titular de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas y de Trabajo, Claudio Moroni, dos funcionarios que fueron blanco de críticas constantes del kirchnerismo.

"Varios en este Gabinete siguen con el boleto picado y ni les cuanto si llegamos a perder las próximas elecciones de noviembre", manifestó el lunes luego de la jura de ministros en Casa Rosada una fuente muy cercana al kirchnerismo.

Otra de las funcionarias que se podría alejar de su cargo en los próximos días sería la secretaria de Comercio, Paula Español. Al parecer el ministro Julian Dominguez no vería bien la continuidad de la funcionaria. En particular porque no ayuda en la idea de un acercamiento del Gobierno con el campo. Español puso el cepo a las exportaciones de carne.

Moroni, uno de los ministros que está en la mira del kirchnerismo

El caso de Guzmán se explicaría tal vez por la necesidad de calmar las expectativas en un momento de mucha inestabilidad y por la renegociación del acuerdo con el FMI que lleva a cargo el ministro. Lo que llama la atención es porque Guzmán se atornilla a su silla en el ministerio si él es uno de los más dañados.

Cristina Kirchner aclaró que ella nunca pidió su cabeza, pero queda muy condicionado ya que tiene que obedecer a la orden de acelerar el gasto social de acá hasta las elecciones. "El Presidente se va a sentar con su ministro de Economía para mirar los números del Presupuesto", dijo la vicepresidenta horas después de que el Palacio de Hacienda enviara el proyecto al Congreso para el 2022. Con respecto al futuro de Moroni y Kulfas se podría decir que ambos podrían tener fecha de vencimiento hasta el 14 de noviembre.

Presupuesto, en la mira

Los números del Presupuesto 2022 que deberá defender próximamente Guzmán en el Congreso de la Nación tal vez sean los que puedan generarle más problemas. En particular porque se trata de un presupuesto bastante inconsistente a la hora de hacer un análisis muy rápido de algunos datos que contiene el mismo.

Para analizar qué puede pasar con los números fiscales debemos preguntarnos, en el fondo de eso depende el futuro de Guzmán, la pregunta que debemos hacernos es cuánto será de expansivo en términos fiscales y monetarios el paquete el paquete de medidas electorales que anuncie el gobierno. Del éxito de ese paquete depende el futuro de Guzmán.

Un reciente trabajo de la consultora MS estima el déficit primario previo al paquete en unos 1,3 a unos 1,4 billones de pesos con un déficit de unos $ 900.000 millones entre septiembre y diciembre. Si el paquete fuera superior a los 100.000 millones de pesos proyecta que los números fiscales y monetarios se desbordarían si dicho paquete no tiene un financiamiento que no sea solo un aumento de la emisión monetaria. Por lo que se ha podido saber, el paquete de gasto social podría superar el billón de pesos de aquí hasta fin de año.

"La historia respecto a que el Tesoro contabilizó los DEGS como un ingreso en pesos por más de $ 400 mil M y entonces puede con eso financiar gasto electoral es confundir. Cualquier aumento de gasto electoral se financiará con emisión monetaria, con o sin DEGS: sean los $900.000 millones que calculábamos para septiembre - diciembre antes de las medidas o el número que venga post medidas. Lo único que sí permite la contabilización de los DEGS es ampliar el límite legal de emisión pata el Tesoro que le permite al BCRA su Carta Orgánica. Es un mero justificativo de cobertura legal para el BCRA. En el extremo, si el paquete de medidas electorales fuera por los más de $400.000 millones del asiento contable de los DEGS, sería una emisión monetaria muy grande con consecuencias macro. Pero las consecuencias sobrevendrían independientemente de los DEGS, sería una decisión de expansionismo fiscal y monetario", explica el informe de la consultora.

En las próximas horas el ministro afrontará uno de los capítulos más difíciles de su futura tarea. Deberá defender ante la oposición y también del oficialismo el escenario que planteó para la economía de 2022, en el marco del plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda de Diputados.

El Presupuesto 2022 proyecta un crecimiento de la economía de 4%, una reducción del déficit primario hasta el 3,3% del PBI del 4,5 proyectado para este año. La inflación calculada es del 33%, y un dólar promedio a $131. Con un gasto en subsidios energéticos que equivaldría al 1,8% del PBI, que podría reducirse a 1,5% del 2,8 por ciento actual en caso de que se lleve adelante el esquema de segmentación de tarifas que podría comenzar a principios del año próximo. La mayoría de los analistas locales y bancos de inversión extranjeros calculan que la inflación será superior el 50 por ciento el año que viene si no hay una catástrofe económica y un dólar oficial de 160 pesos.

Guzmán fue blanco de críticas por parte de Crstina y está en una posición incómoda

Lo más preocupante es el déficit fiscal en particular si la Argentina cierra antes de marzo próximo un acuerdo con el FMI. "El año pasado se estableció que el déficit fiscal iba a ser del 4,5% del PBI sin pandemia a partir de marzo del 2021. Cada punto del PBI en la actualidad es alrededor de $420.000 millones. A agosto de este año, a cuatro meses de terminar el año y faltando apenas unos días para las elecciones, el déficit acumulado ejecutado en este año era del 2,1% del PBI. Faltan ejecutar, según la previsión presupuestaria, 2,4% del PBI, más del doble de lo ejecutado y restando sólo cuatro meses para terminar el año, con pandemia y delicadísima situación social", le dedicó la vicepresidenta a Guzmán en su carta.

De acuerdo con fuentes cercanas al Gobierno se comenta que "el Presidente, tendrá ahora un gabinete con un mayor músculo político".

En referencia a las entradas de Aníbal Fernández, Daniel Filmus y Julián Domínguez, por la experiencia en la administración y también porque pueden oficiar de portavoces de la gestión. También destacan que con el ingreso de Juan Manzur como Jefe de Gabinete Fernández les dio un rol preponderante a los gobernadores. Hay que recordar que al comienzo de su gestión éstos serían su sostén político junto a los intendentes frente al resto del kirchnerismo.

El nuevo gabinete es una especie de rejunte de viejos gabinetes kirchneristas armado de apuro. Es un equipo ministerial representa más al a la vicepresidente que al Presidente, pero no es lo más importante. Lo que no queda claro es qué va a pasar con el gabinete a partir del 15 de noviembre tras la elección general. Por ahora hay una bandera blanca que flamea en una tregua transitoria pero no es una salida de una crisis dentro del Frente de Todos que está latente.

Para finalizar y entender porque gran parte de este Gabinete tiene fecha de vencimiento solo hay que volver a la carta de la vicpresidenta.

"Recuerdo que, cuando perdimos las elecciones legislativas en la Provincia de Buenos Aires del año 2009, con Néstor como candidato a Diputado Nacional -después de la 125 y de la crisis global del 2008-, quien Alberto considera con justicia el mejor presidente de la democracia, el día lunes siguiente a las elecciones no sólo renunció a la titularidad del Partido Justicialista, sino que yo como Presidenta de la Nación pedí la renuncia de quien fuera mi Jefe de Gabinete, entre otros. Cristina alude a su decisión de sacar a Sergio Massa de la Jefatura de Gabinete. En el 2013, cuando el kirchnerismo perdió las legislativas, también ocurrió lo mismo.

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