Incertidumbre por el futuro: sin interesados en el remate del 51% de Compumundo

Incertidumbre por el futuro: sin interesados en el remate del 51% de Compumundo
No se presentaron ofertas por las acciones de la empresa propiedad del mismo grupo que controla la principal cadena de electrodomésticos de la Argentina
Por Andrés Sanguinetti
16.09.2021 09.49hs Negocios

Mientras sus ejecutivos intentan encontrar fórmulas que permitan mejorar la crisis financiera de la compañía, Garbarino acaba de sumar otra mala noticia en el marco de ese proceso de salvataje.

En este caso, el dato negativo provino de Compumundo, una de las controladas por el mismo grupo empresario que posee la mayoría accionaria de la principal cadena de electrodomésticos de la Argentina. Las otras firmas del holding que dirige Carlos Rosales son Garbarino Viajes, la financiera Fiden y las plantas Tecnosur y Digital Fueguina.

Como parte del mismo proceso de búsqueda de fondos frescos para mejorar el perfil económico de Garbarino se sacó a remate el 51% del capital de Compumundo en una operación liderada por el banco VOI.

La cita establecida fue este miércoles 15 de septiembre a las 11:00 y terminó en un rotundo fracaso ya que no hubo interesados en quedarse con la mayor parte del capital de esta empresa.

El precio establecido fue de $1 por cada una de las 58.650000 de acciones que se pusieron a la venta y que, a la vez, permitían contar con un voto por acción emitida por Compumundo.

La convocatoria del remate contenía ciertas obligaciones como que las condiciones de pago de cada acción fuesen al contado, en efectivo y al mejor postor, aunque también se admitía abonar por transferencia o cheque emitido por entidad bancaria domiciliada en la Ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo, Garbarino no logró obtener los más de $58 millones que pretendía por esta operación y que le hubiesen permitido generar un poco de aire fresco a su complicada situación de caja, que soporta una deuda mayor a los $12.000 millones.

Sin interesados en el remate del 51% de Compumundo
Sin interesados en el remate del 51% de Compumundo

Se espera ahora que se convoque a un nuevo remate de las acciones quizá con otras condiciones o un precio menor para las acciones de Compumundo.

Mientras tanto, los ejecutivos de Garbarino se encuentran tratando de darle forma a un nuevo plan operativo para intentar mejorar el perfil financiero de la cadena y poder retomar las actividades en las sucursales que todavía permanecen cerradas.

La idea es encontrar otras variantes a las que se tuvieron intentando hasta ahora y que no dieron resultado como, por ejemplo, el pedido de auxilio financiero al Gobierno a través de fondos provenientes de la caja del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Pero el ministro Matías Kulfas desestimó el pedido que se basaba en la creación de un fideicomiso para recuperar el volumen de mercadería necesario para satisfacer las demandas de sus clientes; incrementar el flujo de caja disponible y regularizar las moras en los pagos de sueldo, tanto como con proveedores y otros actores acreedores involucrados en la operatoria.

El propio Kulfas no estaba convencido de que un préstamo oficial fuera la forma adecuada para que la compañía mitigue sus problemas financieros, en especial para que con fondos públicos redujera el abultado pasivo.

Además, aseguraba que el Gobierno ya había canalizado algo más de $1.000 millones a la compañía a través de los programas de ayuda al sector privado para paliar los efectos económicos negativos que generaron las medidas sanitarias dispuestas para combatir la pandemia del Covid-19.

Es decir, abonando el 50% de los salarios de los 3.800 trabajadores que contemplan los llamados ATP desde que se lanzaron en abril del año pasado, y también mediante las diferentes etapas de los Repro, así como por las exenciones al pago de los aportes patronales a los 3.800 trabajadores que, en su mayoría, se encuentran sin tareas y sufren retrasos en el cobro de sus salarios.

Hubo, además, molestias oficiales por el supuesto uso discrecional que habría hecho la empresa con los fondos devueltos de las retenciones en exceso que realizó la AGIP, la agencia de recaudación tributaria de la Ciudad de Buenos Aires.

Representantes sindicales le hicieron llegar al gobierno nacional quejas por entender que los $225 millones depositados en la cuenta de empresa se distribuyeron únicamente entre los trabajadores que no participaron de las tomas de locales o quienes, a pesar de no tener mercadería para vender, mantuvieron las actividades en las sucursales.

Crítico escenario

Por ahora, la situación de la compañía sigue siendo crítica, con empleados que todavía no tienen sus ingresos normalizados; una gran cantidad de los 200 locales cerrados o sin mercadería; proveedores que reclaman el cobro de sus facturas y acreedores que acuden a la justicia para solicitar la quiebra de Garbarino como ya sucedió con Aerolíneas Argentinas y Boca Juniors, entre otros.

Los $15.000 millones de pasivo que acumula fueron generados a partir de deudas con proveedores, bancos y compañías financieras a las que Rosales acudió para sostener el negocio a flote desde que asumió el control de la cadena.

La mayor cadena de electrodoméstico del país sufre una profunda crisis financiera que también afecta a sus casi 4.000 trabajadores
La mayor cadena de electrodoméstico del país sufre una profunda crisis financiera que también afecta a sus 4.000 trabajadores

Por lo menos, desde que rechazó la oferta de compra de la cadena que había presentado Facundo Prado, dueño de Supercanal, hace unos meses.

Antes de esta situación, Rosales había llegado a un acuerdo con los bancos para reestructurar una deuda de $5.000 millones, y con los acreedores para pagar otros $7.000 millones. De todos modos, continuó pidiendo dinero a financieras y mutuales por un monto global de más de $3.500 millones.

En el mercado entienden que la quiebra de Garbarino no sería conveniente para ninguno de los involucrados, en especial para sus propios acreedores en su mayoría empresas proveedoras de los artículos que la cadena ofrece y que cada día que pasa son menos por el rechazo de las empresas a seguir abasteciendo a la cadena mercadería, ni siquiera en consignación.

Tal como ya anticipó iProfesional, se asegura que el giro de fondos necesario para poner en marcha Garbarino nuevamente rondaría los $4.000 millones, dinero que le permitiría rearmar su capital de trabajo y volverla nuevamente operativa. A esto le debería agregar otra suma parecida en avales para convencer a los proveedores de que abastezcan la cadena nuevamente.

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