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Mitos de la alimentación: 6 productos que parecen saludables pero no lo son

Mitos de la alimentación: 6 productos que parecen saludables pero no lo son
Muchos productos alimenticios parecen saludables, pero en verdad tienen una gran cantidad de componentes que no son buenos para la salud
Por iProfesional
16.09.2020 13.23hs Health & Tech

¿Cómo saber si un alimento es saludable o no? Es común pensar que la respuesta a esta pregunta está en las calorías, pero es tan frecuente como errónea. La clave para saber si un producto es bueno o malo para la nutrición y para la salud son los ingredientes, los componentes con los que esá hecho. 

Desde Menja sa, un equipo de nutricionistas españoles, indican que es necesario dejar de contar calorías para empezar a fijarse en los nutrientes. En otras palabras, lo que importa es de dónde se obtienen esas calorías y no las calorías en sí mismas. De hecho, hay productos más calóricos que son más saludables respecto de otros que son menos calóricos y parecen ser más sanos. 

Este es el caso de la palta, los frutos secos o el aceite de oliva, por ejemplo. Si bien se tienen que consumir con moderación -como todos los alimentos y bebidas- son alimentos mucho más saludables que otros a pesar de su elevado contenido de grasas. En estos casos, por ejemplo, el motivo está en el tipo de grasas que contienen y no, como ya se mencionó, en sus calorías. 

Hay que cambiar de paradigma

De acuerdo a lo que explican los expertos, es necesario un cambio de paradigma en la manera en que las personas se relacionan con las calorías. ¿Por qué? Precisamente porque en general se ignoran los ingredientes de los alimentos y solo de miran las calorías. Esto puede llevar a que las personas cometan errores al momento de elegir los productos que luego van a ingerir. 

Es clave tener en cuenta que las calorías no son lo único y que nunca se debe pasar hambre, tal como lo indican los expertos de Menja sa. Esto no significa comer cualquier cosa, sino elegir adecuadamente y entender qué mirar para tomar esa decisión.

También es clave conocer aquellos productos que parecen saludables pero que en verdad no lo son por los componentes que tienen. 

Bowls de cereales

Los bowls de cereales son uno de los ejemplos más claros de un producto que, por algún motivo, lleva implícita la etiqueta de saludable y en muchas ocasiones está cargado de azúcares añadidos.

Ahora bien, para consumirlos y saber qué tienen es clave mirar las etiquetas y entender de qué se trata toda esa información. Es aquí donde se pueden descartar aquellos alimentos que contengan una gran cantidad de azúcar o de otros componentes poco saludables. 

De hecho, en muchos lugares del mundo es obligatorio que los componentes se ordenen de manera decreciente, de modo que rápidamente se pueda identificar si son saludables o no.

En relación a los bowls de cereales, es clave elegir aquellas alternativas que se puedan consumir sin azúcar o que tengan poca cantidad. En Argentina hay pocos que se vendan preparados, pero siempre es mejor preparar este tipo de alimentos en el hogar y agregarle los ingredientes que se elijan. 

Los bowls de cereales, o muesli, se suelen consumir en el desayuno o merienda
Los bowls de cereales, o muesli, se suelen consumir en el desayuno o merienda

Cereales 

Hay muchos gustos, variedades y presentaciones de cereales. Algunos son saludables y otros no, por eso es clave fijarse en la composición. 

Muchos de esos cereales que sevenden con la silueta de una mujer delgada en el packaging nos hacen pensar dos cosas a menudo erróneas: que son bajos en calorías y que son integrales.

Pero esto no es así: algunos tienen un aporte calórico alto, ya que contienen gran cantidad de azúcar agregada, sino que se venden como integrales cuando en realidad no lo son, de manera que no aportan la fibra que se cree.

Dentro de esta categoría también se encuentran algunos snacks, como barras de cereal o mixes de frutos secos.

Los niños suelen consumir mucho este tipo de cereales
Los niños suelen consumir mucho este tipo de cereales

Jugos de frutas

Los licuados deben ser productos de consumo moderado y ocasional. De hecho, el consejo de los especialistas es apostar en todo momento por consumir la fruta entera, de modo que puedan asegurarse el aporte de fibra que contiene.

Se ha demostrado que un consumo de más de 5 porciones semanales de licuados puede incidir en el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, porque la persona ingiere azúcar sin nada de fibra, lo que hace que el cuerpo libere insulina con mucha rapidez. 

Los jugos pueden contener grandes cantidades de azúcar
Los jugos pueden contener grandes cantidades de azúcar

Frutas desecadas

Las frutas desecadas suelen contener mucha más azúcar y calorías que la fruta fresca. 

Un ejemplo claro es la manzana: mientras que la fruta fresca contiene unas 60 calorías por cada 150 gramos aproximadamente, la misma cantidad de manzana desecada tiene unas 365.

Esto pasa porque cuando se elimina el agua se concentran todos los azúcares, por lo que se aconseja consumir el azúcar de la fruta fresca. 

Las frutas desecadas se suelen consumir a modo de snack o colación
Las frutas desecadas se suelen consumir a modo de snack o colación

Aceto balsámico

Aunque es cierto que se suele consumir en cantidades moderadas, también se pueden cometer excesos. Es así que una persona puede ingerir sin darse cuenta una gran cantidad de calorías que están compuestas de mucho sodio y azúcar. 

El aceto se utiliza para condimentar muchos alimentos
El aceto y la salsa de soja se utilizan para condimentar muchos alimentos

Además, muchas de las salsas de soja que se encuentran en el mercado tienen también una gran cantidad de sodio, que puede ser realmente perjudicial para la salud. Es por eso que se recomienda fijarse en las etiquetas de este tipo de productos antes de consumirlos.

De hecho, se pueden encontrar productos de estos grupos reducidos en sodio, que se diseñan especialmente para aquellas personas que requieren o eligen una dieta reducida en sodio