Para endeudarse, ¿te conviene más usar la tarjeta o préstamo personal?: esto es más barato

Para endeudarse, ¿te conviene más usar la tarjeta o préstamo personal?: esto es más barato
En época de bolsillos flacos, la necesidad de las familias de financiar sus gastos requiere saber los costos de apelar a la tarjeta o un préstamos personal
Por Mariano Jaimovich
26.05.2021 18.15hs Finanzas

La incertidumbre causada por la pandemia, la crisis económica y la falta de una dirección clara en lo político en el marco de un año electoral, son un combo complejo de situaciones que genera que muchos argentinos prefieran "esperar y ver" qué sucede en los próximos meses, antes de decidir endeudarse para realizar alguna compra.

Algo que se refleja en las estadísticas, donde los individuos no están demasiado predispuestos a aumentar su endeudamiento para financiar consumos.

Al respecto, tanto el stock de préstamos personales como el de tarjetas de créditos, medido en saldos reales, reflejan descensos que, en cierta forma, confirman este razonamiento, detalla a iProfesional Andrés Méndez de AMF Economía.

El stock de préstamos por tarjeta de crédito sufrió un mayor bajón.
El stock de préstamos para consumo por tarjeta de crédito sufrió un mayor bajón respecto al de los personales bancarios.

Uno de los interrogantes ante este comportamiento, es si resulta costoso tomar deuda para el potencial tomador.

La respuesta de los expertos indica que la razón no está tan vinculada con los costos, debido a que las tasas de interés se mantienen dentro de todo estables desde hace varios meses.

"Más allá del costo financiero que incorpore el crédito, el tomador tiene en cuenta diversos factores como su situación personal, el valor de la cuota  o del pago mínimo (en el caso de una tarjeta de crédito) y, naturalmente, la necesidad del bien o servicio que lo conduce a endeudarse", resume Méndez.

Y agrega que, en cuanto a las expectativas, las noticias "son malas", ya que actualmente "los consumidores tienen una visión de los próximos 12 meses más pesimista que la que advertían hace un año atrás, en plena pandemia, para un período similar. Es más, durante abril pasado redujeron la calidad del indicador de situación personal que releva la Universidad Di Tella (UTDT)".

Frente a esta situación, este economista señala que la evolución de las curvas sobre la evolución del stock de préstamos personales y de la deuda con tarjetas es compatible con una "visión conservadora" de la capacidad de pago, que es necesaria para afrontar una toma de endeudamiento.

En particular, se destaca que entre abril y mayo se aprecia un descenso más intenso en el financiamiento vía las tarjetas de crédito, mientras se produce una estabilización en los préstamos personales.

"Esta conducta puede estar relacionada con el esfuerzo inicial que implica financiarse con la tarjeta que, al fin y al cabo, agota en diez períodos el proceso de amortización del consumo realizado", afirma Méndez.

Cuotas diferentes

A la hora de evaluar el costo de las cuotas de las distintas formas de financiamiento, puede llegarse a una conclusión sobre el sistema más accesible para los argentinos que necesiten endeudarse.

En el gráfico siguiente se ha equiparado la convivencia entre dos líneas de préstamos personales y un financiamiento a través del pago mínimo de la tarjeta de créditos.

"Puede advertirse que el esfuerzo inicial es mayor para el caso de la tarjeta aunque, con el correr de los períodos (en el tercero para el préstamo personal estándar y en el quinto para el premium), el plástico ´consume´ menos ingresos", resume Méndez.

Los montos de las cuotas a pagar por los préstamos personales comienzan siendo más bajos que los de financiarse con tarjeta de crédito.
Los montos de las cuotas a pagar por los préstamos personales comienzan siendo más bajos que los de financiarse con tarjeta de crédito.

La Tasa Nominal Anual (TNA) de las tarjetas es de 43%, en tanto que los tomadores de créditos personales abonan 44% o menos si son clientes Premium y 54% si se trata de un tomador promedio, según el porcentual que arroja la estadística del Banco Central.

"Ahora bien, la ventaja del préstamo personal frente a la tarjeta, es la de extender los plazos del crédito, situación que, en términos financieros, torna aún más ventajosa el compromiso inicial", subraya Méndez.

Por ejemplo, un cliente Premium a 36 meses y a una TNA de 44%, para un préstamo de $100.000, comenzará abonando una cuota de alrededor de $4.500 mensuales, que tenderá a declinar suavemente en el transcurso del plazo del crédito. En tanto, para un cliente estándar, el monto inicial a pagar se ubicará en $6.487, pero para hacerlo con tarjeta salta a casi de $14.300, de acuerdo a cálculos de AMF Economía.

Los pagos iniciales de los préstamos personales son sensiblemente más bajos que los que solicitan las tarjetas de crédito.
Los pagos iniciales de los préstamos personales a 36 meses son sensiblemente más bajos que los que solicitan las tarjetas de crédito.

Préstamos personales, los preferidos

Del esquema expuesto, se deduce que quien acude a un préstamo personal Premium a 36 meses abona una cuota inicial de sólo 30% de lo que representa el pago mínimo de una tarjeta.

"Una diferencia que puede convencer a más de uno", resume Méndez.

Para concluir que el financiamiento con tarjeta "goza de una tasa de interés más reducida, pero paralelamente genera compromisos que pueden ´sofocar´ más de un presupuesto", sentencia.

Por eso, sostiene que, inversamente, la cuota de un préstamo personal brinda "mayor aire" gracias a los plazos más extendidos de financiamiento, "lo que contribuye a reducir la cuota del crédito".

"En entornos inflacionarios como el actual, los créditos personales garantizan a mediano y largo plazo que el esfuerzo, en términos de ingresos, se reducirá con el correr del tiempo, aunque las expectativas auguren algunos nubarrones, según las expectativas de los consumidores", finaliza Méndez a iProfesional.-

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